Revista Iberoamericana de Tecnología en Educación y Educación en Tecnología

www.teyet-revista.info.unlp.edu.ar

Número 28 - Especial | Marzo 2021
Secretaría de Postgrado - Facultad de Informática - Universidad Nacional de La Plata
ISSN 1850-9959

ARTÍCULOS ORIGINALES

Aprendizaje y Percepciones de Docentes y Alumnos

Impacto del COVID-19 en docentes universitarios argentinos: cambio de prácticas, dificultades y aumento del estrés

Impact of COVID-19 on Argentine university teachers: change of practices, difficulties and increased stress    

Ana Casali1, 2, Diego Torres3, 4 

1 Universidad Nacional de Rosario, Facultad de Ciencias Exactas, Ingeniería y Agrimensura, Rosario, Argentina
2 Centro Internacional Franco-Argentino de Ciencias de la Información y de Sistemas (CIFASIS:CONICET-UNR), Rosario, Argentina
3 Universidad Nacional de La Plata, Facultad de Informática,  LIFIA, CICPBA, La Plata, Argentina
4 Universidad Nacional de Quilmes, Departamento de Ciencia y Tecnología, Bernal, Argentina

acasali@fceia.unr.edu.ar, diego.torres@lifia.info.unlp.edu.ar

Recibido: 15/12/2020 | Aceptado: 14/01/2021

Cita sugerida: A. Casali and D. Torres, “Impacto del COVID-19 en docentes universitarios argentinos: cambio de prácticas, dificultades y aumento del estrés,” Revista Iberoamericana de Tecnología en Educación y Educación en Tecnología, no. 28, pp. 423-431, 2021, doi: 10.24215/18509959.28.e53

 

Resumen

La pandemia COVID-19 ha provocado cambios profundos en toda la sociedad. A partir de las medidas de aislamiento adoptadas, todo el sistema educativo basado fundamentalmente en la modalidad  presencial, se ha visto obligado a sostener el proceso de enseñanza y aprendizaje de forma virtual. Sin embargo, la mayoría de los profesores no estaban preparados para este cambio tan brusco. Muchos tuvieron que adquirir conocimientos sobre el uso de tecnologías y enfoques pedagógicos para llevar adelante sus actividades, aumentando aún más su carga laboral. En este contexto, se han sumado además, otras tareas vinculadas a la atención del hogar y al cuidado de familiares a  cargo.. En este contexto, este artículo muestra los resultados de una investigación realizada con profesores universitarios argentinos, cuyo objetivo fue comprender los factores de estrés relacionados con los cambios abruptos llevados a cabo en sus prácticas docentes como resultado de la pandemia. Los resultados obtenidos muestran un aumento significativo en la percepción de estrés en pandemia, una alta tasa de dificultades en el uso de herramientas tecnológicas para pasar de  clases presenciales a virtuales, a pesar que la mayoría de las personas encuestadas poseen conocimientos informáticos.

Palabras clave: Educación superior; COVID-19; Aprendizaje virtual; Estrés.

Abstract

The COVID-19 pandemic has caused profound changes throughout society. Because of the isolation measures adopted, the entire educational system based mainly on the face-to-face modality, has been forced to continue the teaching and learning process virtually. However, most of the teachers were not prepared for this abrupt change. Many had to acquire knowledge about the use of technologies and pedagogical approaches to carry out their activities, with a further increase of their workload. In this pandemic situation, other tasks related to home care and care of dependents have also been added. In this context, this article shows the results of an investigation carried out with Argentine university professors, whose objective was to understand the stress factors related to the abrupt changes in their teaching practices as a result of the pandemic's conditions. The results we obtained show a significant increase in the perception of stress in the work conditions under pandemic and a high rate of difficulties in the use of technological tools and methodologies, to go from face-to-face to virtual classes, despite the fact that most of the people surveyed have computer skills.

Keywords: Higher education; COVID-19; Virtual learning; Stress.

 

1. Introducción

A partir del 20 de marzo del corriente año, se encuentran suspendidas las actividades universitarias presenciales en todo el territorio nacional debido a la pandemia COVID 19.  En este contexto, las autoridades y docentes de las distintas universidades argentinas vienen realizando grandes esfuerzos por sostener la educación superior de forma virtual, analizando y atendiendo el gran impacto que este contexto genera en toda la comunidad universitaria.

Hay que destacar la respuesta favorable de la comunidad para sostener la educación universitaria, tanto por parte de  la  mayoría de los docentes para adecuarse a la nueva realidad como por parte de las instituciones para brindar acompañamiento y la formación necesaria, en el uso de nuevas tecnologías y sus metodologías. En general se instó a una adhesión voluntaria a la modalidad virtual, dado que los planes de la mayoría de las carreras en curso están basadas en diseños curriculares presenciales. Como se releva en algunas encuestas  (por ej. [1]) muchos docentes opinan que el cambio ha tenido aspectos positivos y que consideran continuar con instancias virtuales cuando se retome la presencialidad después de la pandemia.

Sin embargo, como también lo revelan distintas encuestas [2], [3], [4] se puede notar que este cambio vertiginoso a la modalidad virtual, compartiendo el trabajo de oficina en casa (home office) con otras tareas del hogar, considerando además la falta de preparación previa en los aspectos pedagógicos y tecnológicos para su abordaje, junto a otras problemáticas de la coyuntura de esta pandemia, ha generado un mayor estrés en los docentes.

El estrés, siguiendo a [5] “es un proceso natural y habitual de adaptación de las personas al medio que les rodea. Consiste en activarse durante un período de tiempo y dedicar más recursos para resolver determinadas situaciones que requieren de un mayor esfuerzo. Aunque son procesos diferentes, las emociones y el estrés están muy relacionados. Con frecuencia, una situación de estrés produce emociones negativas, por ejemplo, cuando creemos que vamos a obtener un resultado negativo, pero también produce emociones positivas, como la alegría o la euforia, cuando el objetivo ha sido alcanzado. En ambos casos se produce una activación fisiológica, una alerta cognitiva y una agilización motora y en ambos casos la sobreactivación puede acarrear consecuencias para nuestra salud. Si una persona está sometida a un estrés constante está más activada de lo normal, esta sobreactivación conduce a presentar mayores niveles de ansiedad, e irritabilidad y de ira. Si la situación se mantiene, pueden aparecer síntomas de depresión como resultado del cansancio emocional. La situación continuada de estrés hace que tengamos que gastar más energía, actuar más rápidamente o descansar menos lo que a la larga, mantenida en el tiempo, acarreará también problemas físicos.”

Los factores estresantes pueden ser internos o externos y se han identificado distintas categorías de estresores entre los que se encuentran: estímulos ambientales, percepciones de amenaza, alteración de las funciones fisiológicas (enfermedades, etc.), aislamiento y confinamiento, bloqueos en nuestros intereses, presión grupal, frustración, no conseguir objetivos planeados y relaciones sociales complicadas. Muchos de estos factores están con mayor presencia en la sociedad y particularmente en los docentes en este contexto de pandemia.

Baião y Cunha [6] llevaron a cabo una revisión de la literatura que identificó el estrés como una de las enfermedades y trastornos más comunes entre los profesores investigados. En este artículo, señalan que el estrés es una condición potencial para que los docentes se alejen de su trabajo por causar discapacidades físicas y psicológicas. Agregan, además, que los factores relacionados con el estilo de vida como la inactividad física y el escaso ocio son facilitadores de enfermedad. Estos son factores que están muy presentes en la coyuntura actual de aislamiento o distanciamiento social impuesto por la pandemia de COVID-19.

Independientemente del escenario pandémico, algunos estudios ya han informado sobre estrés docente en la práctica de la educación a distancia o virtual[7]. Plessis [8] realizó un análisis con docentes de educación a distancia en una universidad sudafricana, en su mayoría mujeres, con posgrados y con experiencia docente. Se identificó que los principales factores de estrés informados por los profesores están relacionados con cuestiones organizativas y específicas del trabajo académico (carga de trabajo excesiva, aumento de las demandas de los estudiantes, tareas administrativas, presiones para las publicaciones, etc.). Además, los encuestados  expresaron que la falta de recursos y falta de un adecuado apoyo organizacional contribuye a su estrés.

Con el objetivo de comprender y evaluar los factores de estrés relacionados con los cambios abruptos en las prácticas docentes producto de la pandemia COVID 19, considerando entre otras variables el impacto del trabajo de oficina en casa (home office) y las vinculaciones de estos docentes con la tecnología, se realizó la investigación que se analiza en este artículo.

En este trabajo se presentan los resultados de una encuesta de información realizada a docentes de educación superior en Argentina, siguiendo el instrumento propuesto por una investigación similar llevada a cabo en Brasil [4]. Uno de los objetivos de este instrumento fue comprender y evaluar los factores de estrés relacionados con los cambios abruptos en las prácticas docentes producto de la pandemia. También analizar las vinculaciones de estos docentes con la tecnología. Para ello se implementó una encuesta de datos a través de un cuestionario online enviado a colegas de distintas universidades argentinas, el cual fue respondido por  profesores universitarios que se encuentran en aislamiento social impuesto por COVID 19 y están ejerciendo la actividad docente. Los datos recolectados fueron sometidos a análisis cualitativo y cuantitativo para ayudarnos a comprender: a) la ocurrencia o no de signos de estrés entre los docentes de educación superior durante el período de aislamiento y virtualización; y b) la relación entre los niveles de signos de estrés y otras variables relacionadas con el perfil personal, desempeño docente, contexto de aislamiento, experiencia con herramientas y métodos para la enseñanza virtual y las nuevas relaciones laborales. Los datos resultantes de esta investigación revelan una clara percepción de aumento de factores de estrés en los docentes que trabajan en este contexto, analizando su vinculación con género, área de especialización y habilidades en el uso de tecnología.

Este artículo está organizado de la siguiente manera: a continuación (Sección 2) se abordarán los materiales y métodos utilizados en esta investigación. Luego, en la Sección 3, se analizarán los resultados más significativos obtenidos, haciendo foco en el perfil de los docentes, su experiencia docente en el uso de tecnologías para dictado virtual, signos de estrés y carga laboral. Por último se presentan conclusiones preliminares de esta investigación.

2. Materiales y Método

2.1. Construcción del instrumento

En esta investigación, se planteó analizar los factores de estrés relacionados con los cambios abruptos y de contingencia en las prácticas docentes en la educación superior como resultado de la pandemia en Argentina. El análisis se enfocó en la ocurrencia o no de signos de estrés en los docentes encuestados, caracterizando su intensidad. Además, en las relaciones entre los niveles de signos de estrés y otras variables relacionadas con el perfil personal, desempeño docente, contexto de aislamiento, experiencia con herramientas y metodologías para la enseñanza en línea y las relaciones laborales. A partir de un instrumento desarrollado para una investigación similar en Brasil [4] participamos de un equipo de docentes latinoamericanos que revisamos y adecuamos el instrumento para su aplicación en distintos países de la región.

Como instrumento de recolección de datos, se optó por un cuestionario en línea, para garantizar el alcance y agilidad en la encuesta  titulada "Percepción de los docentes de educación superior sobre los cambios en las relaciones educativas causados por nuevos escenarios de distancia social y adopción de emergencia de tecnologías digitales" (la encuesta es accesible por el enlace: https://tinyurl.com/percepciones-la)

El cuestionario se estructuró en 7 partes: a) adherencia al término de consentimiento libre e informado; b) datos geográficos (provincia, tamaño de la ciudad); c) datos personales (sexo, edad); d) datos profesionales (titulación, área de práctica docente, antigüedad en la docencia, institución público/privada, horas de clase); e) contexto de aislamiento (suspensión de clases presenciales, período de aislamiento, condiciones de aislamiento); f) experiencia con enseñanza virtual y el uso de tecnologías (nivel de experiencia, disponibilidad y adecuación de tecnologías y acceso a Internet, qué tecnologías utiliza, capacidad de uso de tecnologías, formación recibida, principales dificultades, búsqueda de ayuda); g) estrés (signos y síntomas, percepción de estrés relacionado con el trabajo de oficina en casa).

La elección del análisis de síntomas sugestivos de estrés que involucran las dimensiones más frecuentes: física, psicológica y conductual, siguen a estudios del área[9].

2.2. Participantes de la encuesta docente

Participaron del estudio 60 profesores universitarios, que se encontraban en aislamiento social impuesto por COVID-19 y ejerciendo la actividad docente al momento de realizar la encuesta. La participación fue voluntaria a partir de invitaciones enviadas a distintas universidades de nuestro país, usando redes académicas. Cabe destacar que paralelamente varias encuestas se encontraban en curso tanto por parte de los gremios docentes como de las distintas instituciones (por ej.[1], [3]), por lo cual valoramos el esfuerzo de quienes la realizaron.

Las invitaciones para participar se realizaron a través de redes sociales y listas de miembros de sociedades científicas. Los docentes pudieron enviar la invitación a sus colegas compartiendo el enlace al cuestionario en línea. El cuestionario se explica por sí mismo y tomó un promedio de 10 minutos para completarlo. Primero, se presentaron los objetivos de la encuesta y el formulario de consentimiento informado, donde el participante tenía las opciones de aceptar o no ser parte de la investigación. Luego de contestar todas las preguntas, se le informó nuevamente al participante que al enviar el cuestionario completo estaría de acuerdo en participar en la investigación. Los datos se obtuvieron entre el 12 de mayo  y el 6 de junio de 2020.

3. Resultados

3.1. Perfil de docentes

Analizando el perfil de los encuestados, 37 personas (62%) se han identificado con el género femenino, 21 personas (35%) se han identificado con el género masculino, y 2 personas (3%) no han querido informar (Figura 1). En relación a las edades, el 5% de las personas poseen menos de 30 años, a este grupo lo sigue el 15% de personas entre 30 y 39 años, luego sobrepasando el 35% se encuentran personas entre 40 y 50 años y finalmente, el grupo más numeroso con un 45% es el de personas mayores a 50 años (Figura 2 ).


Figura 1. Proporción de género de las personas encuestadas

 


Figura 2. Grupos etáreos

Del total de encuestados, la mayoría tiene una basta experiencia docente, obteniendo la siguiente distribución: el 8,33% lleva realizando tareas docentes menos de 5 años, entre 5 y 9 años también el 8,33%, el 35% entre 10 y 19 años, y el 48,33% corresponde a 20 años o más (Figura 3).


Figura 3. Antigüedad docente

La mayoría de los encuestados, el 89,23 %,  desarrolla sus actividades docentes en carreras ligadas a las disciplinas de ciencias, tecnología, ingeniería, y matemáticas (CTIM o bien conocidas en la sigla en inglés como STEM). La Figura 4 describe la distribución. 


Figura 4. Disciplinas de actividad docente

En relación a las horas semanales oficiales dedicadas a la docencia, el 3,33 % indicó menos de 8 horas, el 38,33 % entre 8 y 19 horas, el 35 % entre 20 y 40 horas, y el 23,33 % más de 40 horas.

El nivel académico de las personas encuestadas es alto, teniendo la mayoría un doctorado y se distribuyó en: 8,33% posee una especialización, el 20% una maestría, el 26,67% título de grado y el 45 % un doctorado (Figura 5).


Figura 5. Nivel de formación académica

Los profesores han sido en su mayoría de la región central del país como puede observarse en la Figura 6; de la provincia de Buenos Aires 35%, Santa Fe 33,3%, Córdoba 13,33%  y CABA 3% representando casi el 75%. Además participaron 3,33% de San Juan, 8,33% de Mendoza y 1,67% de Santiago del Estero.


Figura 6. Mapa de densidad de docentes participantes

3.2. Experiencia docente en el uso de tecnologías para dictado virtual

En relación a la autopercepción de habilidades en el uso de tecnologías digitales, los resultados muestran un contraste en el nivel de manejo de tecnología que presentaron los docentes encuestados, en comparación con las dificultades encontradas en el uso de las mismas en el proceso de enseñanza/aprendizaje en el contexto de aislamiento social. Del total de las personas, el 27,45% indicó que posee un nivel razonable, el 31,3 % alto y un 39,22%  muy alto de habilidades en el uso de equipos informáticos y software (Figura 7).


Figura 7. Calificación de habilidades en el uso de tecnología

Aproximadamente la mitad (42.9%) indicó tener dificultades. En este sentido, han manifestado en menor medida dificultades técnicas y mayoritariamente de adecuación metodológica utilizando las herramientas. Podemos enumerar como dificultades la realización de videos, la forma de configurar evaluaciones, la necesidad de aprender alguna herramienta que aún no han usado. Muchos docentes sumaron a las dificultades el corto tiempo que tenían para poder aprender las nuevas herramientas y el excesivo tiempo que demandaba generar y adecuar material para sus clases. En este contexto, la mayoría de los docentes que ha tenido problemas consultó o pidió ayuda  a sus colegas o consultó en foros de discusión.

Respecto al equipamiento con el que contaban (computadoras, móviles, tablets, etc), la mayoría (80,39%) de los participantes indicaron que poseían equipos de uso exclusivo y el resto (19,61%) que compartía equipamiento con otros integrantes de la familia. Además, el 94,12% de los encuestados indican que el equipamiento a su disposición es adecuado y sólo el 5,88 % lo considera inadecuado. En relación al acceso a Internet, el 86,27% lo considera adecuado para realizar las actividades laborales desde la casa y el resto inadecuado.  Al consultar sobre la adquisición de tecnologías para las actividades laborales durante el aislamiento, solamente el 13% tuvo que realizarlo. Entre las adquisiciones se enumeraron compras de notebooks para otros integrantes del grupo familiar, tablets, impresoras, lápiz ópticos, auriculares y licencias de software para el dictado de clases remotas.   

El uso de herramientas antes y durante el aislamiento fue uno de los aspectos consultados en la encuesta. En relación a este aspecto, la Figura 8 detalla en forma comparativa el uso de herramientas por cantidad de personas. En la comparativa aparecen diversos datos de interés. En principio se puede notar que no ha aumentado todas las herramientas, sino que el incremento se produjo en sectores específicos. Las plataformas de videoconferencia son de las herramientas que más han sumado adeptos. Zoom fue incorporada por 34 docentes, ya que ninguno la utilizaba antes del aislamiento. Algo similar ocurre con Jitsi y Big Blue Button aunque en menor medida, y por último Skype y Google Meet incrementaron su uso aunque varios docentes ya las utilizaban. Por su parte, Cisco Webex es una herramienta de videoconferencia que fue muy utilizada antes del aislamiento y perdió uso durante el aislamiento.


Figura 8. Comparativa del uso de herramientas antes y durante el aislamiento

De acuerdo a las respuestas recibidas, el uso de herramientas para la enseñanza fuera del espacio físico en las aulas, supuso para muchas de los docentes encuestados una serie desafíos. Destacamos aquellas reflexiones desde una mirada positiva de la situación, en la que declararon, en preguntas complementarias  abiertas, que a pesar de que “en una primera etapa convertir todo en online demandó un tiempo muy significativo, después de tres meses las cosas están mucho más claras para mi equipo y se puede trabajar muy bien con los alumnos...” y destacan como resultado final haber adquirido un aprendizaje el cual “VALIÓ LA PENA” (en mayúsculas) ya que podrán implementar más temas significativos. 

Según el trabajo de Fanelli et. al. [10] el trabajo en los equipos de las cátedras en el que se combinan docentes de diferentes generaciones ha ayudado a una mejor apropiación de las tecnologías. Entre los aspectos negativos, muchas de las personas consideraron que la carga de trabajo se incrementó notablemente, y ese incremento genera agotamiento y estrés.

Las dificultades de conexión o equipamiento han sido una de las barreras en el desafío y la producción de videos como uno de los desafíos más grandes tanto en el plano de equipamiento como de conocimientos y el tiempo que lleva su producción.

Las cuestiones metodológicas tuvieron su protagonismo y varios de los encuestados refirieron dificultades más allá de los desafíos de utilizar herramientas tecnológicas, en adecuar las clases que habían sido planificadas para ser dadas en forma presencial a realizarlas a través de medios digitales. Se encontraron comentarios como: “La adaptación de contenidos y seguimiento de alumnos en esta modalidad supone una exigencia muy grande de esfuerzo y tiempo, ahí está el reto y la dificultad”.  El cambio del aula física al aula virtual genera, según las profesores encuestados, un cambio en la relación docente-alumno e indican que “la relación en el aula física no es reemplazable por la que se da en la manera virtual”, ya que “la empatía con el alumno es difícil de lograr”. De hecho, la frustración y la falta de acompañamiento son de las sensaciones que los docentes perciben como causas de deserción estudiantil en los cursos virtualizados[11].  Esto está en consonancia con el trabajo de del Rio et al.[12] donde, al relatar experiencias en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata, una de las preocupaciones del equipo era la situación de aquellos alumnos que no se habían contactado con el equipo docente por los medios virtuales establecidos. Además, notan que el trabajo grupal en clase presencial se pierde en la virtualidad.

En relación a las dificultades que han expresado sus estudiantes, en este relevamiento menos del 10% han notado que esta relación se ha hecho extremadamente dificultosa o muy dificultosa (Figura 9).


Figura 9. Dificultad en la relación entre estudiantes y docentes

En consonancia, las dificultades en la comunicación o el número de quejas de los estudiantes se ha mantenido en valores bajos, como se muestra en Figura 10. De alguna forma, los estudiantes parecen haber entendido que las dificultades presentes son propias del cambio brusco.


Figura 10.  Quejas de los estudiantes sobre las dinámicas de enseñanza-aprendizaje

3.3. Percepción de Estrés

Para analizar síntomas sugestivos de estrés y siguiendo la información recabada en [13], se consultó a los participantes lo siguiente: Pensando específicamente en el período de aislamiento social y en relación con su práctica docente, cómo se siente o se sintió acerca de: irritación; desánimo; sentimiento de incapacidad; molestias físicas; ansiedad; dolor corporal y muscular; fallas de memoria, olvido. En cada caso podían elegir un valor que represente como se había modificado o no,  su percepción de ese síntoma en ellos, expresando: Mejorado; No sentí; No ha cambiado, Igual que antes; No sentía pero comencé a sentirlo; Empeorado. Se puede considerar que estas últimas dos respuestas presentan una situación más desfavorable para el docente, respecto a esa dimensión analizada.

En la Figura 11 pueden observarse los porcentajes de las respuestas obtenidas para los distintos síntomas que pueden vincularse a situaciones de estrés. Los dos que los docentes reportaron con un mayor grado de empeoramiento en esta situación de trabajo COVID han sido los “dolores musculares y corporales” (51,2%) y la “ansiedad”(44,5%).


Figura 11. Distintas percepciones vinculadas a signos de estrés

En particular, como muestra la Figura 12  las mujeres han manifestado con un 62,6% un mayor porcentaje de empeoramiento de dolores corporales que los hombres (27,8%). Considerando la ansiedad, los hombres han sido los que han señalado sufrir un mayor  impacto en esta coyuntura (50%) mientras que en las mujeres un 40,6% manifiestan que comenzaron a sentir ansiedad o empeoraron (ver Figura 13).


Figura 12. Distintas percepciones respecto a dolor muscular y corporal agrupadas por género

 


Figura 13. Distintas percepciones vinculadas a la ansiedad agrupadas por género

Cabe señalar que analizando los datos un 62% expresó haber empeorado en una o varios  de los signos vinculados al estrés relevados. Respecto a otras emociones que comenzar a sentir (expresadas en respuesta abierta), las que más se repiten son: “cansancio”, “agotamiento” y “angustia”. Por lo que podemos afirmar, que hay evidencias de un mayor estrés en los profesores trabajando en el contexto COVID.

Entorno de Trabajo en modo Oficina en Casa (Home Office).

Estas percepciones pueden estar relacionadas con otras variables recabadas respecto al Entorno de Trabajo en modo “Oficina en Casa” (Home Office). Respecto a la consideración docente de trabajar muchas horas, en la Figura 14 puede verse los porcentajes de las calificaciones que los docentes han dado a esta afirmación, observando que más de la mitad de los consultados (56.4%) lo han catalogado como excesivo (mucho o extremadamente).


Figura 14.
Calificaciones respecto a la carga de trabajo en la modalidad de oficina en casa

Considerando la superposición de tareas docentes con las tareas del hogar en este modo de trabajo, la Figura 15 muestra las percepciones de los encuestados. Expresan en una mayoría (59%) también como excesiva (mucho o extremadamente) esta doble carga laboral. Esto seguramente está relacionado a que el porcentaje de mujeres encuestadas en esta investigación es mayor y  que las tareas hogareñas suelen recaer con más peso en las mujeres ya que todavía por raíces culturales machistas,  no están repartidas estas cargas de forma igualitaria en los hogares [14].


Figura 15
. Percepciones acerca de la carga de tareas domésticas y laborales en la modalidad oficina en casa

Esta sobrecarga laboral está vinculada a los resultados que han arrojado la falta de tiempo personal en este modo de trabajo Oficina en Casa, manifestando una importante incidencia (mucho o extremadamente) en un  (61.6%), como puede observarse en la Figura 16. Respecto al ambiente ergonómicamente inapropiado del trabajo en casa un 28% han manifestado sentirlo.


Figura 16. Calificaciones respecto a la percepción de falta de tiempo para el/la docente

Conclusiones

Este artículo analiza el impacto en la comunidad docente de la adecuación de las clases a un contexto de aislamiento social preventivo a raíz de la pandemia de COVID-19. En este artículo se han encuestado a docentes universitarios de Argentina resultando que los participantes pertenecen en su mayoría a carreras de STEM. Los aspectos principales del estudio han sido el análisis del uso de las herramientas utilizadas para las clases virtuales, la percepción en las habilidades del uso de software y hardware, y los desafíos generados por el cambio en la modalidad de enseñanza y aprendizaje. Además, se investigó si este cambio de modalidad de trabajo derivó en mayor percepción de signos de estrés. El estudio se realizó a través de una encuesta on-line en la que participaron 60 docentes universitarios.

En relación a la disponibilidad y el uso de tecnologías, la mayoría de los docentes participantes poseen los elementos necesarios, y han incorporado en gran medida herramientas de software en sus versiones gratuitas. Uno de los puntos a destacar dentro del análisis realizado, es la dificultad que han manifestado los docentes en la adecuación de las clases presenciales a la modalidad virtual, a pesar de tener un manejo razonable o muy adecuado de las tecnologías. Esto va en linea a estudios anteriores a la pandemia donde en ciertos casos se realiza un uso instrumental de las TICs mas que un uso pedagógico[15] y requiere una planificación pedagógica que incorpore estas herramientas[16]. Una de las conjeturas que se pueden interpretar a partir de estos datos es que la formación tecnológica no es suficiente para una buena implementación de clases virtuales[17], ya que es necesario recorrer una formación metodológica y pedagógica, que permita equipar a los docentes de  una buena didáctica del proceso de enseñanza y aprendizaje en esta modalidad virtual. . Esta formación podría disminuir los escollos declarados en un gran número de las personas encuestadas. Muchas de las universidades argentinas, han visto esta necesidad y han  comenzado con distintas actividades de formación docente en esta dirección.

Las docentes encuestadas han realizado un esfuerzo para adecuar sus cursos presenciales a una nueva forma virtual utilizando herramientas de videoconferencia y plataformas de e-learning. La gran mayoría de ellos manifestó un incremento en su tiempo dedicado a la docencia en comparación con los periodos anteriores al aislamiento. Además de una mayor dedicación horaria, otras cargas laborales y emocionales en este nuevo contexto han repercutido en una percepción de mayor estrés, ansiedad y angustia. También con un aumento significativo de dolores corporales. Esto último podemos pensarlo como el resultado de distintos elementos estresores citados anteriormente, en combinación con espacios de trabajo poco adecuados. El incremento de tiempo en las tareas laborales entra en tensión con el incremento de las tareas de cuidado del hogar y de personas a cargo. En aquellos hogares con niños en edad escolar, las tareas de cuidado se han incrementado con aquellas vinculadas al acompañamiento educativo, por ejemplo de los hijos de los docentes. Desde el plano personal, muchos docentes encuestados han manifestado una baja sustancial en el tiempo de dedicación personal, lo cual repercute también negativamente en el estrés.

Posiblemente, al aplicar algunas de las experiencias aprendidas durante la pandemia en escenarios futuros que adopten una educación híbrida, los factores estresantes pueden disminuir, ya que tales escenarios dependerán de iniciativas más institucionalizadas, no tan dependientes de las acciones individuales de los profesores.

Este trabajo es una contribución al cuerpo de conocimiento en construcción colectiva, sobre vivencias de docentes universitarios argentinos durante la pandemia del nuevo coronavirus. Se prevé vincular los resultados obtenidos en nuestro país con los resultados de la misma encuesta realizada en distintos países de Latinoamérica. Este trabajo puede despertar nuevas iniciativas de proyectos y acciones dirigidas a reducir los estresores presentados en este estudio, para un mejor bienestar y calidad en el trabajo docente universitario.

Agradecimientos

Agradecemos a los colegas de la red LACLO por habernos invitado a participar de esta investigación realizada en varios países de Latinoamérica, en la figura de Ismar Frango Silveira y a todos los docentes que generosamente participaron de este relevamiento.

Referencias

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[15] S. Gamboa Alba, “Concepciones docentes de las TIC y su integración en la práctica pedagógica: Estudio de caso en la enseñanza de Derecho,” Rev. Iberoam. Tecnol. En Educ. Educ. En Tecnol., no. 24, p. e07, dic. 2019, doi: 10.24215/18509959.24.e07.

[16] J. L. Filippi, G. Lafuente, C. Ballesteros and R. Bertone, “Experiencia de Virtualización en la UNLPam,” Rev. Iberoam. Tecnol. En Educ. Educ. En Tecnol., no. 26, p. e2, oct. 2020, doi: 10.24215/18509959.26.e2.

[17] M. Vera Quintana, “El contexto virtual en la educación superior. Una propuesta metodológica,” Rev. Iberoam. Tecnol. En Educ. Educ. En Tecnol., no. 15, pp. 35–41, jun. 2015, doi: 10.24215/18509959.0.p.

 

Información  de Contacto de los Autores:

Ana Casali
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Diego Torres
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Ana Casali
Doctora en Tecnologías de la Información (Universidad de Girona UdG, España), Licenciada en Matemática (Universidad Nacional de Rosario). Directora de la Escuela de Ciencias Exactas y Naturales (FCEIA - UNR).  Investigadora del CIFASIS (CONICET-UNR).

Diego Torres
Doctor en Ciencias Informáticas por la Universidad Nacional de La Plata (Argentina) y Doctor de la Universidad de Nantes (Francia). Jefe de Trabajos Prácticos en la Facultad de Informática de la UNLP y Profesor Adjunto en el Departamento de CyT de la UNQ.  Es investigador en LIFIA.